Coach ejecutiva y formadora especialista en Comportamiento Humano aplicado al Liderazgo, la Comunicación y la Negociación
Tenemos dos vidas, la segunda comienza cuando nos damos cuenta que solo tenemos una
¿Cómo ha sido tu trayectoria hasta llegar hasta aquí?
Mi trayectoria ha estado siempre unida a las personas. Aunque mi carrera profesional ha transitado por distintos ámbitos, hay un hilo conductor que nunca ha cambiado: comprender el comportamiento humano para ayudar a las personas a descubrir su potencial y desplegarlo.
Durante más de dos décadas he trabajado como formadora, acompañando a profesionales, equipos y directivos en el desarrollo de competencias relacionadas con la comunicación, el liderazgo, la inteligencia emocional y las habilidades relacionales. Con el tiempo comprendí que enseñar era solo una parte del camino; lo verdaderamente transformador ocurría cuando las personas se conocían mejor a sí mismas.
Esa inquietud me llevó a profundizar en el coaching y en diferentes disciplinas que permiten entender cómo pensamos, sentimos y actuamos: la comunicación no verbal, el Eneagrama, DISC, la grafología y otras herramientas de análisis del comportamiento humano. No las utilizo para etiquetar a las personas, sino para ayudarles a ampliar su mirada sobre sí mismas y sobre los demás.
Hay una frase atribuida a Confucio que resume muy bien mi forma de entender este trabajo: “Tenemos dos vidas. La segunda comienza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una”.
Muchas personas llegan al coaching precisamente en ese momento. Cuando descubren que seguir viviendo en piloto automático ya no es una opción. Acompañarlas en ese proceso de tomar conciencia, elegir con mayor libertad y construir una vida más coherente con quienes realmente son es, para mí, un auténtico privilegio.
¿Qué implica esta acreditación de EMCC a nivel de Senior Practitioner?
Obtener la acreditación Senior Practitioner representa el reconocimiento a un camino de aprendizaje, reflexión y mejora continua. Este proceso ha reforzado mi convicción de que un buen coach nunca deja de aprender y que la verdadera experiencia se construye desde una práctica cada vez más consciente, ética y rigurosa.
¿Cuáles son tus planes de futuro?
Seguir acompañando a personas y organizaciones para que crezcan desde el autoconocimiento y un liderazgo más consciente. Creo que el futuro no será solo de quienes dominen la tecnología, sino de quienes sepan combinar inteligencia artificial con las habilidades más humanas: comunicar, conectar, inspirar y generar confianza.
¿Cómo ves el panorama del Coaching/Mentoring en la actualidad?
Creo que vivimos un momento muy interesante. Cada vez más personas y organizaciones comprenden que el desarrollo del talento no pasa únicamente por adquirir conocimientos técnicos, sino por desarrollar la persona que hay detrás del profesional.
Al mismo tiempo, ese crecimiento hace aún más importante contar con estándares de calidad, ética y supervisión que garanticen una práctica responsable.
En ese sentido, organizaciones como EMCC desempeñan un papel fundamental porque promueven una cultura de aprendizaje continuo, reflexión y excelencia profesional.
¿Cuál es tu enfoque de Coaching/Mentoring/Supervisión? ¿Cuáles son tus especialidades?
Mi enfoque parte del autoconocimiento como base para cualquier cambio real. Acompaño a las personas a comprender cómo piensan, toman decisiones y se relacionan, para que puedan liderar, comunicar y actuar de forma más consciente. Integro el coaching con el análisis del comportamiento humano, la comunicación no verbal, la inteligencia emocional, DISC y Eneagrama.
Las herramientas enriquecen el proceso, pero el verdadero protagonista siempre es la persona. Mi objetivo es transformar la comprensión en acción y el potencial en resultados.
Porque comprenderse a uno mismo es el primer paso para transformar la forma en que lideramos nuestra vida y nuestras relaciones.
¿Cuáles son tus mejores cualidades como coach/mentor? ¿Qué es lo que tú aportas de forma distintiva en los procesos de Coaching /Mentoring?
Mi mayor fortaleza es observar aquello que muchas veces pasa desapercibido. Escucho no solo las palabras, sino también los silencios, la comunicación no verbal y aquello que revela cómo se siente realmente la persona. Creo espacios donde las personas se sienten escuchadas, comprendidas y libres de juicio. Mi objetivo no es dar respuestas, sino hacer las preguntas que les permitan descubrir las suyas, porque los cambios más profundos siempre nacen desde dentro.
Un consejo para quienes se plantean acreditarse por EMCC
Les diría que disfruten del proceso. La acreditación es mucho más que cumplir unos requisitos: es una oportunidad para reflexionar sobre la propia práctica, reconocer el camino recorrido y seguir creciendo como profesional. Cuando se vive así, deja de ser una meta para convertirse en una etapa de aprendizaje y desarrollo continuo.
¿Qué supone para ti formar parte de EMCC?
Para mí, formar parte de EMCC significa pertenecer a una comunidad comprometida con la ética, la excelencia y el aprendizaje continuo. También implica asumir la responsabilidad de seguir creciendo como profesional, porque cada conversación puede influir en la vida de una persona. Creo que un buen coach nunca deja de cuestionarse, aprender y evolucionar.




