En tiempos de incertidumbre, un coach o mentor con un código ético claro puede marcar una gran diferencia. Me gustaría contribuir a que la acreditación de EMCC ayude a que cada vez más personas reciban un coaching de calidad y a que EMCC Spain siga creciendo como comunidad profesional.
¿Quién es Carlos Batallas?
Soy profesor de Relaciones Internacionales y coach. Durante casi treinta años he trabajado en el ámbito humanitario, liderando equipos multiculturales en contextos complejos. Esa experiencia me enseñó que, incluso en las situaciones más difíciles, el acompañamiento adecuado puede ayudar a las personas a recuperar claridad, propósito y dirección.
Hoy intento integrar esa experiencia en mi trabajo como coach y profesor, acompañando a personas y organizaciones a conectar con lo que realmente les mueve.
¿Qué aportas a EMCC Spain?
Aporto una experiencia profesional desarrollada en contextos exigentes, donde las decisiones tienen un impacto real en las personas. Desde ahí, entiendo el coaching como un espacio de orientación y acompañamiento que ayuda a las personas a reconectar con su propósito: entender por qué se levantan cada mañana y hacia dónde quieren ir.
También aporto una mirada internacional y un fuerte compromiso con la ética profesional y la calidad en la práctica del coaching.
¿Cómo visualizas esta nueva etapa de EMCC Spain?
La imagino como una etapa de consolidación y crecimiento. Creo que es importante ampliar nuestra base de asociados y, especialmente, fortalecer la participación de voluntarios en los distintos grupos de trabajo.
Me gustaría que en el próximo año EMCC Spain sea una comunidad aún más activa: un espacio donde los coaches puedan reflexionar juntos sobre hacia dónde evoluciona la profesión y donde los miembros encuentren apoyo real para su práctica.
¿Cómo ves el panorama actual de la profesión?
Vivimos en un momento de enorme incertidumbre global. El mercado laboral está cambiando rápidamente, y la irrupción de la inteligencia artificial también plantea nuevos retos para nuestra profesión.
El coaching no es ajeno a estos cambios. Creo que uno de nuestros desafíos es dejar de ser usuarios pasivos de la IA y convertirnos en profesionales que la utilizan de forma consciente, ética y estratégica para mejorar la calidad de nuestros servicios.
¿Qué papel juega EMCC Spain en relación a los peligros actuales del coaching y el mentoring?
Con la comunidad que ya tiene, EMCC Spain puede desempeñar un papel muy importante: ayudar a identificar los retos de la profesión y generar espacios donde podamos abordarlos juntos.
La asociación puede ser un catalizador que fomente un entorno de aprendizaje, respeto y cooperación entre profesionales comprometidos con una práctica ética y de calidad.
¿Por qué crees que es importante asociarse a EMCC Spain?
Porque somos muchos profesionales trabajando en este ámbito, pero no siempre hablamos con una voz común.
Los desafíos que enfrentamos, desde la transformación tecnológica hasta la complejidad del contexto internacional, requieren reflexión colectiva.
EMCC Spain puede ser esa plaza pública donde encontrarnos, aprender juntos y apoyarnos mutuamente en el desarrollo de nuestra profesión.




