Carlos Gil Urós

El esfuerzo y la humildad son los cimientos sobre los cuales construimos nuestra mejor versión

¿Cómo ha sido tu trayectoria hasta llegar hasta aquí? 

Se sorprendería mi yo del pasado si estuviese escribiendo estas líneas. Hasta hace unos pocos años, mi vida giraba en torno al mundo rural en una empresa familiar. El paso de los años hizo replantearme mi vida personal y profesional, hasta que decidí dar el cambio.

Pasé una temporada viajando por diferentes lugares de España como voluntario, en el que aprendí muchas cosas y viví grandes momentos. En ese etapa todavía no tenía muy claro qué quería hacer, hasta que llegó el momento de asentarme en un lugar y empezar a trazar mi camino.

Empecé a buscar diferentes formaciones en ese momento y encontré el coaching como una forma de acompañarme a mí y a las demás personas. Me formé como coach a través de la UNIR e hice más formaciones como coaching por valores y de relaciones, a través de Zinquo. Esto me dio muchas herramientas para acompañar de una manera más óptima en los procesos.

Y no solamente me sirvió como formación para crear un nuevo proyecto de coaching, sino que también me sirvió para dar el salto a querer estudiar el grado en psicología, para acompañar a personas desde diferentes métodos y enfoques.

¿Cuáles son tus planes de futuro?   

Entre mis planes está el seguir dándole forma a mi proyecto de coaching y perfeccionar la práctica de la misma, a la vez que estudio la prueba de acceso a la universidad y su posterior carrera en psicología. Esto me dará más herramientas para acompañar a otras personas desde otras metodologías.

¿Cómo ves el panorama del Coaching/Mentoring o la Supervisión en la actualidad? 

Yo creo que es fundamental trabajar por darle cada vez más valor a este oficio, siempre con los máximos estándares de calidad, acompañado de una buena supervisión. Aquí se verán beneficiados tanto el coach, como las personas a las que acompaña.

¿Cuál es tu enfoque de Coaching y Mentoring? ¿Cuáles son tus especialidades? 

Mi enfoque es práctico. Acompaño a las personas a identificar sus valores fundamentales en su etapa vital, para que puedan tomar decisiones más alineadas con quienes son y con el momento que están viviendo.

¿Cuáles son tus mejores cualidades como coach y mentor? ¿Qué es lo que tú aportas de forma distintiva en los procesos de Coaching  y Mentoring?  

Mi curiosidad por las personas me hace tener una buena escucha, y mi exigencia en los procesos hace que esté en continua revisión de mi forma de proceder. Con un enfoque en la identificación de los valores fundamentales, creo que se logra un mejor impulso para la consecución de objetivos.

Un consejo para quienes se plantean acreditarse por EMCC 

Mi consejo sería que cuestionen continuamente sus procesos para poder lograr una mejor práctica. A partir de ahí, es fundamental que tanto los coaches como los mentores y los supervisores tengan un lugar en el que poder encontrarse, compartir ideas y diferentes puntos de vista.

¿Qué supone para ti formar parte de EMCC? 

Formar parte de EMCC supone para mí no solo el resultado de haber conseguido la acreditación, sino el compromiso con la mejora continua y orgullo de pertenecer a una comunidad tan grande como esta. Es un espacio en el que poder encontrarse.