Aporto empatía, visión estratégica y conocimiento práctico para guiar a los líderes de forma efectiva

¿Cómo ha sido tu trayectoria hasta llegar hasta aquí?  

Mi camino ha sido largo y no estuvo exento de desafíos, pero también muy gratificante porque siempre tuve una visión clara de hacia dónde quería llegar.

Descubrí el poder del coaching a finales de mis cuarenta, cuando trabajaba como profesional de Recursos Humanos. Los programas tradicionales de desarrollo de liderazgo me parecían poco efectivos, pero cuando empezamos a usar técnicas de coaching vi una transformación real: los líderes se volvían más felices, más eficaces y con mayor impacto. En ese momento me enamoré del coaching y decidí hacer de él mi nueva carrera.

Me llevó un par de años prepararme para la transición, y después algunos años más hasta sentir que realmente había ganado el título de Coach: elegida y confiada por las razones correctas. Me formé con el NeuroLeadership Institute, obtuve el certificado en Brain-Based Coaching, practiqué mucho y seguí aprendiendo. Mi primer contrato de coaching trajo resultados extraordinarios y una enorme gratitud por parte del cliente, lo cual me dio el valor de continuar.

Hoy acompaño regularmente a líderes que llegan a mí por recomendaciones o desde grandes corporaciones comprometidas con el desarrollo de sus futuros líderes. Cambiar de carrera en mis cincuenta no fue fácil, pero me hizo más fuerte y empática, especialmente con quienes buscan un nuevo rumbo en su vida profesional.

Y convertirme en coach también me liberó de la “armadura” de la vida corporativa. Me permitió mudarme al sur de España y empezar a vivir la vida que siempre había soñado.

¿Qué implica esta acreditación de EMCC?   

Ser reconocida por EMCC en cualquier nivel es tanto un honor como una responsabilidad. Me compromete a respetar los estándares internacionales, lo que garantiza un coaching de alta calidad y la seguridad emocional de mis clientes. También les da confianza, al saber que mi trabajo está respaldado por una acreditación rigurosa.

¿Cuáles son tus planes de futuro?   

Como “animal corporativo” con 30 años de experiencia en 19 países —y dos burnouts a mis espaldas— siento un fuerte compromiso con los líderes sometidos a presión, especialmente aquellos que enfrentan retos de salud mental. Mi objetivo es profundizar mis competencias para ayudarles a prevenir crisis y continuar sus carreras con más equilibrio y resiliencia.

¿Cómo ves el panorama del Coaching/Mentoring o la Supervisión en la actualidad? 

Desde mi perspectiva, el coaching y el mentoring están creciendo rápidamente, y la exigencia de profesionalismo y responsabilidad es cada vez mayor. Los clientes son más conscientes del valor de trabajar con coaches acreditados, lo que hace que los estándares de EMCC sean especialmente relevantes.

Mi propia experiencia con la supervisión ha sido excelente: me ofrece un espacio seguro para reflexionar, crecer y elevar la calidad de mi trabajo. Veo muy posible unirme a la comunidad de supervisores en los próximos años como parte de mi desarrollo continuo.

¿Cuál es tu enfoque de Coaching y Mentoring? ¿Cuáles son tus especialidades? 

Trabajo principalmente con líderes ambiciosos que atraviesan ralentizaciones temporales en sus carreras o que luchan por alcanzar sus objetivos. Mi coaching se centra en desarrollar autoconciencia y prevenir el burnout. Ayudo a mis clientes a cambiar de perspectiva: dejar de obsesionarse con corregir debilidades y aprender a reconocer y aprovechar sus fortalezas.

También les acompaño en la gestión del estrés que generan entornos de liderazgo tóxicos o narcisistas, para que logren impacto sin sacrificar su bienestar.

¿Cuáles son tus mejores cualidades como coach y mentor? ¿Qué es lo que tú aportas de forma distintiva en los procesos de Coaching  y Mentoring?  

Combino sólidas competencias de coaching con décadas de experiencia en Recursos Humanos de alto nivel. Conocer de primera mano cómo funciona realmente el mundo corporativo me convierte en una socia de confianza para líderes con dilemas, decisiones de carrera o necesidad de aceleración. Aporto empatía, visión estratégica y conocimiento práctico para guiarles de forma efectiva.

Un consejo para quienes se plantean acreditarse por EMCC 

Empieza el proceso con tiempo y vívelo plenamente. La autorreflexión y las evaluaciones estructuradas que requiere la acreditación son herramientas de aprendizaje invaluables. Para mí, abrieron nuevas perspectivas, inspiraron decisiones de desarrollo importantes y fortalecieron mi identidad profesional como coach.